La terapia de compresión consiste en un método de cierre temporario de las venas en mal funcionamiento mediante una compresión externa con un sistema especial de gasas o un tipo específico de medias compresoras.
La terapia de compresión no trata la insuficiencia venosa, pero puede, sin embargo, optimizar la circulación venosa por un período corto. El uso apropiado de este tipo de terapia siempre se relaciona, únicamente, con un procedimiento definitivo.
