A pesar del pensamiento común de que las personas con problemas en las venas siempre tienen várices, la mayoría de los pacientes no presentan ningún signo visible de la enfermedad.
Pero sí sufren de cansancio, pesadez, dolores, ardor, picazón, calambres y renguera. Algunas personas sólo tienen venas varicosas, mientras que otras tienen las denominadas “arañas vasculares”. A menudo, la hinchazón en las piernas es uno de los signos de la enfermedad. Eventualmente y sin importar el tipo de trastorno venoso, la enfermedad puede causar complicaciones graves como úlceras tróficas, sangrado, infecciones e, incluso, la formación de coágulos de sangre.